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11/5/09

Mauricio Israel: sintonía y ética

Tengo serias dudas sobre la “materia periodística” de la entrevista que se anuncia en el canal gubernamental TVN al ex comentarista deportivo y presentador Mauricio Israel, realizada por el animador Felipe Camiroaga en su programa “Animal nocturno”.
Me refiero a si se trata, en realidad, de un documento periodístico.
O si es, simplemente, una especie de lavado de imagen de Mauricio Israel, para allanarle al camino de su regreso a Chile.
El ex “presentador de noticias” en las mañanas en el canal Mega, Mauricio Israel, se vio envuelto en una escalada de deudas, tanto en el sistema formal de bancos y compañías de financiamiento como en la informalidad de amigos y conocidos que le prestaron dinero.
La primera sospecha de que la cuestión era seria, tuvo que ver con sumas millonarias que debía al Servicio de Impuestos Interno (SII), lo cual, al parecer, motivó su salida del canal de televisión Mega.
Pero varias semanas después de “haber desaparecido”, apareció Mauricio Israel haciendo algo semejante a lo que hacía en Mega, esta vez en el canal RedTV.
Duró poco, sin embargo, esta reaparición, porque el 23 de diciembre del 2008 desapareció definitivamente Mauricio Israel.
¿Qué ocurrió? Pasó que olió en el aire que iban unas órdenes de detención en camino, por deudas a particulares que superaban los 250 millones de pesos, y deudas al fisco.
Le debía inclusive a Daniel Borobio, la persona que le consiguió esa nueva oportunidad de “estar vigente” en RedTV para ganar dinero, y a quien, además, robó 6 cheques, de los cuales alcanzó a cobrar uno por 3 millones de pesos, con la firma falsificada.
De modo que estamos hablando de un deudor de varios cientos de millones de pesos, tanto a particular como al fisco nacional, quien, por si fuera poco, falsificó firmas para cobrar cheques.
Y esta última afirmación no es temeraria, sino que así lo reveló el propio Daniel Borobio en el programa “Sin dios ni late”, del periodista Julio César Rodríguez, en el canal de televisión por cable Zona Latina.
Estaríamos hablando de un Mauricio Israel timador, estafador (ladrón, tramposo) y falsificador, de acuerdo con las leyes chilenas.
El animador del canal oficial TVN, Felipe Camiroaga, anunció su viaje a Tel Aviv, donde, a la sazón, se esconde Mauricio Israel para eludir la justicia de Chile, a fin de que “Mauricio expliqué por qué hizo lo que hizo”.
Y aclaró que este no es un tema de “farándula”, sino de “información judicial” sobre alguien que un día fue “rostro” de Mega.
La verdad es que tenemos dudas de que el canal oficial (TVN) de un país (Chile) se ponga al servicio de un estafador y falsificador (Mauricio Israel) para que “dé su versión de los hechos”.
No niego que pueda ser noticia el robo del dinero a los amigos y bancos, la deuda al Servicio de Impuestos Internos y su huída a Israel…
Pero que el canal oficial le “abra espacio” en su programación para que diga lo que quiera, me parece mucho.
Quizás el programa tenga alta sintonía, pero esto no justifica darle tribuna a una persona que actuó como un delincuente que huyó del país.
La alta sintonía no puede pasarse a llevar la ética, y los valores del Periodismo, que deben propagarse desde, justamente, el canal oficial de televisión de un país como Chile.

28/4/09

Los ciegos del fideicomiso

Nadie ha probado que quienes piden a gritos que el multimillonario candidato presidencial Sebastián Piñera se separe de su fortuna, no tengan algún interés con la riqueza de otros, o escondan la suya mediante personas que se las maneja o a través de empresas que no existen sino en el papel.
Nadie ha probado que los legisladores (diputados y senadores) estén completamente desligados de la industria forestal, cuando hacen leyes para este rubro. O de la industria acerera, o petroquímica o acuícola…
Muchos legisladores también generan fortunas personales creando leyes para los demás. Y esto ocurre, no solamente en Chile, por cierto.
En días pasados se vio en las noticias que el candidato de la coalición de gobierno, Eduardo Frei, y el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, tenían muchos millones de dólares en sociedades a las que ellos tienen acceso y co-gobiernan.
Lo menciono como ejemplo, porque Frei y Pérez Yoma han señalado con el dedo a Sebastián Piñera, culposamente, a manera de crear una diferencia, cuando hacen lo mismo.
Siendo tan común el robo del erario por parte de quienes acceden al gobierno, en otro país podría pensarse que un candidato como Sebastián Piñera sería ideal, pues ya tiene tanto dinero que podría descartarse que robe, ahorrándole una humillación al pueblo.
No digo, por supuesto, que el candidato millonario sea lo mejor, sino que falta coherencia, no en el discurso sino en la realidad, de quienes lo critican tan enconadamente.
Nadie ha probado, pues, que quienes critican a gritos la fortuna del candidato de derecha, tengan, ciertamente, las manos limpias y blancas sus conciencias.
El asunto ha permitido que el debate tenga un camino que, al final, se ha vuelto una encrucijada. El camino del fideicomiso.
Un fideicomiso, para decirlo fácilmente, es el mecanismo mediante el cual yo le doy mi plata a otro para que me la administre. Pero me la tiene que administrar “de manera convenida”, y siempre para ganar.
En un fideicomiso, por definición, no se pierde plata.
Es “ciego” el fideicomiso, cuando yo le doy la plata al otro, pero “no convengo con él la manera de manejarla”, sino que dejo que él haga lo quiera. Solamente está obligado a, en el peor de los casos, no perder, y devolverme la misma suma que le entregué.
En el caso de Sebastián Piñera, le piden que separe dinero y política, y el candidato lo hace con una porción de su fortuna. Crea un fideicomiso ciego con US$ 400 millones, que es la suma que tiene invertida en “sociedades anónimas abiertas”.
El resto de su dinero se lo reserva.
O sea, pone en fideicomiso 1/3 y se reservas 2/3 de la fortuna. Entonces le caen encima, de nuevo, los críticos (políticos de profesión y legisladores), preguntándole: “¿Y por qué no lo hizo con toda la plata?”
El debate es un ir y venir de argumentos, unos más peregrinos que otros, y otros, más politiqueros que deseosos, realmente, de un fear play para las próximas elecciones presidenciales.
El asunto de fondo es el que mencionó el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, al parecer el único serio sobre este asunto del fideicomiso y la convergencia entre política y negocios. Dijo:
“El dato básico ha sido y sigue siendo uno: política y negocios no van de la mano. Ese vínculo lo más sano es cortarlo, no por decisiones unilaterales sino que por el imperio de la ley. Sigue siendo indispensable que en Chile tengamos una ley al respecto”.
1-Dice que es saludable separar las aguas de los negocios de la aspiración presidencial.
2-Dice que los fideicomisos no deben ser de buena voluntad de los candidatos, sino establecerse “por el imperio de la ley”.
3-Admite que no hay imperio de la ley sobre este tema en Chile, pues “sigue siendo indispensable que la tengamos”.
Así es el asunto, y todo lo demás es bulla.
Chile no tiene esa ley porque no ha querido. Y no lo ha querido la coalición de gobierno. Así lo denunció, en un programa de televisión (“Cadena nacional” del canal VíaX) el congresista independiente Álvaro Escobar.
Dijo, llanamente, que la Concertación no ha querido que el tema avance. “Si quisiera, pondría un mensaje de algún tipo de urgencia para que se debata”, fueron, más o menos, sus palabras. “Pero no lo hace”.
Entonces, ¿de qué estamos hablando? ¿Es sincero el debate?
¿Este debate busca, realmente, poner orden, o solo hacer ruido para sacar provecho electoral?

27/4/09

Los apitutados del gobierno

Es tan aberrante, que no se necesita una investigación especial ni una publicación puntillosa como The Clinic, para poner en evidencia la red de pagos y contratos que se teje desde el Estado y el Gobierno para favorecer amigos, copartidarios y familiares.
No hace falta investigaciones, ni especiales como Contacto, porque es tanto que el hastío y el secreto a voces, que es la prensa tradicional la que se ocupa de ello, como lo hizo La Tercera en su cuadernillo dominical de Reportajes.
Un caso sencillo es el de Harold Correa, quien salió en medio del escándalo de Chiledeportes en el 2006 (el de Juan Michel es “otro escándalo”). Creó la firma “Web holding” y obtuvo contratos por $51.000.000.
En informe se refiere, también, a fundaciones y centros de estudios por los cuales se canalizan recursos estatales, gracias a la virtud de pertenecer a uno de los partidos de la coalición de gobierno (Conertación).
CED, de la Democracia Cristiana, obtuvo $104.000.000
Chile 21, del Partido Socialista, $62.250.000
Tiempo 2000, de la Democracia Cristiana, $38.000.000
Centro Avance, del Partido Socialista, $82.000.000
Justicia y Democracia, de la Democracia Cristiana, obtuvo $35.000.000
Pero, además, se establecen sueldos mensuales para amigos, familiares y copartidarios de la coalición de gobierno (Concertación), encubiertos con “asesorías” que, en muchos casos, como ya se denunció, son verdaderos copy-paste.
Así, entre $734.000 (Adriana, la hermana del senador Mariano Ruiz, y $3.750.000 (Juan José Tohá, primero de la vocero presidencial Carolina Tohá), las asesorías son una buena burla para servirse del dinero público.
La hija (Francisca) del ex ministro Andrés Zaldivar gana $1.154.000
El hijo (Jorge) del senador Jorge Pizarro $2.000.000
El hermano (Juan Pablo) del asesor Rodrigo Egaña $2.083.000
La hermana (Jimena) del ministro de Salud $2.354.000
La hermana (Marcela) de la diputada Carolina Goic $2.392.000
El hermano (Ignacio) del canciller Mariano Fernández $2.000.000
El hijo (Mariano) del canciller Mariano Fernández $1.223.000
La hermana (María Luisa) de la jefa de Junji (Estela Ortiz) $2.126.000
La hija (Javiera) de la jefa de Junji (Estela Ortiz) $1.000.000
El hijo (Camilo) de la jefa de Junji (Estela Ortiz) $1.524.000
El sobrino (Eugenio) del candidato Eduardo Frei $2.475.000
El yerno (Carlos Bascuñán) del ex presidente Patricio Aylwin $1.667.000
La nieta (Magdalena) del ex presidente Patricio Aylwin $815.000
La hija (Yani) del presidente del PPD (Pepe Auth) $907.310
La hija (María José) de la asesora de la presidenta Bachelet (María Álvarez) $1.653.000
La hermana (María Soledad) del senador Carlos Ominami $995.000
A estas alturas, no vale la pena hacer la lista de los burócratas profesionales, que pasan de un directorio a directorio, o permanecen en más de uno, como Víctor Selma (Emssat, Essel, Colbún, Esval, Sacor, Sanitaria y Essbio), o Germán Molina (Ministro de Transporte, EFE, ministro de Trabajo, Correos de Chile), por solo mencionar un par de casos.
Si alguien tenía dudas o ignoraba el significado de la palabra “Pituto”, con estos hechos le quedará sumamente claro de qué se trata, cuando oiga decir “Apitutado”.

21/4/09

La lección de Barticciotto

Descreemos de la santidad de los jugadores de Colo Colo. Tampoco compartimos la idea generalizada de que los partidos que se ganan son éxito de los jugadores, y los que se pierden fracaso del técnico.
Hay que guardar las proporciones, y considerar que hay tanta verdad en lo que dicen los jugadores de Colo Colo como en lo que dice el ex técnico Marcelo Barticciotto.
Los jugadores, de nuevo, no son santos.
Los jugadores tienen una excelentes sueldos y contratos amarrados de acuerdo con la reciente tradición de considerarlos estrellas hollywoodenses. Entonces, como lo reconoció uno de los directivos de la empresa Blanco y Negro, que administra al Colo Colo, sacar a uno de los jugadores para dejar al técnico representaba, más o menos, $300 millones.
Obviamente, era más fácil cortarle la cabeza al técnico, como se hizo impunemente con la del técnico anterior. ¿Por qué los técnicos deben pagar con su cabeza la mediocridad de los jugadores?
Los jugadores, en este caso de Barticciotto, estaban obviamente coludidos. Decidieron jugar mal para ponerle presión al técnico, y lograron sacarlo. Cuando ya estaba fuera, entonces quisieron jugaron bien, y ganaron su más reciente partido.
No creemos que el asunto del mal juego de los jugadores sea un problema exclusivo del técnico. Por supuesto, hay técnicos malos, pero aún así, pueden ser rebasados por un buen juego de los jugadores, y quedar a salvo.
Esta gambeta mentirosa de que los técnicos tienen que irse cuando los malos jugadores (o los jugadores coludidos para perder y poner presión sobre el técnico que les desagrada) pierden, puede superarse fácilmente.
La manera de ponerse a todos en su sitio, tanto a técnicos como a jugadores, es contratarlos con contratos abiertos. Si el técnico es malo, se va, sin que le resulte oneroso al club. De la misma, si un jugador no rinde lo que el técnico quiere, se va, sin que le resulte oneroso al club.
Quisiera ver a los jugadores perdiendo bajo este sistema. ¡Ninguno!
Todos quisieran ganar, todos quisieran sudar la camiseta, todos correrían, todos se entenderían, todos jugarían que es para lo que fueron contratados.
La enseñanza ya estaba con Real Madrid. Un equipo multimillonario, lleno de estrellas y perdía muchos partidos. No era equivalente el valor de su nómina de jugadores con el rendimiento en el marcador.
¡Pero no podían ser tocados porque tenían contratos amarrados!
Colo Colo debía aprender y dar el primer paso en la dirección correcta: contratos abiertos, según rendimiento, como al resto de trabajadores de Chile.
Ya ese paso intentó darlo Marcelo Barticciotto, y los jugadores coludidos lo descabezaron…